12/21/2012 by Alexandra Bjerg

Un programa de capacitación en California convierte a trabajadores del campo en propietarios


Foto tomada por Violeta Vaquiero

Si te preguntará, "¿Qué amenaza la agricultura hoy en día?", probablemente dirías, severas sequías, el aumento en los precios del petróleo y la gasolina, o el alto costo de los alimentos, ya que estos tres temas han acaparado las noticias este año. Pero, ¿qué pasa con el grave problema del envejecimiento de los campesinos y agricultores de Estados Unidos? El grupo de más rápido crecimiento en la población agricultora y ganadera son las personas mayores de 65 años de edad.

En California, el campesino promedio tiene cerca de 60 años de edad y el 20 por ciento son mayores de 70. De acuerdo con el último Censo de Agricultura, del 2002 a 2007, el número de campesinos menores de 45 años en el país bajo 14 puntos y los analistas están preocupados que el Censo del 2012 mostrará una brecha de edad aún mayor.

A pesar de todo esto, la demanda de productos agrícolas en California sigue siendo muy fuerte. De hecho, el Estado Dorado sigue produciendo el mayor número de las exportaciones agrícolas en el país, las cuales representan casi el 12 por ciento del total de las exportaciones. El año pasado, el estado experimentó un aumento del 15 por ciento en el valor de la cosecha, recibiendo una cifra récord de $43.5 mil millones en ingresos.

Pero, ¿cómo vamos a cubrir la demanda en la agricultura si no hay suficientes jóvenes trabajadores interesados en reemplazar a los campesinos que se están jubilando.

La Agriculture and Land-Based Training Association (ALBA, por sus siglas en inglés), es una organización con sede en Salinas que ayuda a las minorías, trabajadores campesinos de bajos ingresos a convertirse en propietarios de granjas (ranchos) y campos de cultivo.

"El envejecimiento de la población campesina es un problema enorme, y los grupos con los que estamos trabajando son la opción lógica para llenar este vacío", dijo Nathan Harkleroad, Gerente del Programa de Educación Agrícola de ALBA.

A través de su programa de educación agrícola, Programa Educativo para Agricultores (PEPA), ALBA no sólo está capacitando a la próxima generación de campesinos en California, sino también está cambiando el rostro de esta industria.

La agricultura es una profesión tradicionalmente dominada por hombres blancos. Aunque el número de operadores agrícolas latinos en todo el país aumento por un 14 por ciento desde el 2002 a 2007, estos representan menos del tres por ciento de los agricultores en general. La mayoría de los estudiantes de ALBA son de origen latino y casi el 40 por ciento son mujeres.

PEPA, el programa bilingüe de diez meses acreditado por Hartnell Community College, enseña a los aspirantes para ser agricultores acerca de la producción agrícola orgánica, mercadeo, administración de pequeñas empresas, y hasta enseña cómo cultivar una pequeña parcela de tierra.

"Muchos de los trabajadores agrícolas que pasan por nuestro programa tienen experiencia con la agricultura en México y experiencia trabajando en los campos aquí, pero desafortunadamente, muchos no tienen la oportunidad de promoción o desarrollo profesional", dijo Harkleroad.

Desde el 2001, ALBA ha creado más de 80 pequeñas empresas agrícolas. Por lo tanto, los programas de ALBA crean una situación donde todos salen ganando. Los programas ayudan a revitalizar el sector agrícola de California capacitando a trabajadores jóvenes e inyectando sangre nueva a la industria. Al mismo tiempo que proporcionan una oportunidad de  movilidad social en una región devastada por el alto desempleo, y contribuyen al avance de la equidad económica en la región.

Para poder garantizar un futuro sostenible en la industria de la agricultura, un sector vital para la economía de California, el estado deberá atraer un grupo de californianos más joven y más diverso para que ingresen en la profesión de agricultor.

More Stories +Share this Post

M00o93H7pQ09L8X1t49cHY01Z5j4TT91fGfr